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El papel del adulto
En los juegos de nuestros niños
y niñas tenemos un papel fundamental como
adultos dispuestos a facilitar las condiciones
necesarias para que el juego se desarrolle de
forma natural y espontánea.
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Espacios,
exteriores e interiores, donde jugar. Los
niños necesitan disponer de escenarios
adecuados que inviten a descubrir y a imaginar,
y que permitan moverse en libertad.
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Tiempo
suficiente para desplegar sus juegos, momentos
relajados, sin prisas, que les permitan iniciar
una partida, acabarla, animarse a repetirla
de nuevo y ordenar los juguetes que han utilizado.
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Compañeros
con quien compartir estos momentos de diversión
y crecimiento. Amigos y amigas con los que
reírse, con los que relacionarse y,
también, con los que enfadarse y discutir,
para aprender a llegar a acuerdos.
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Juguetes,
juguetes seguros seleccionados
con criterios
de calidad, variados, en su justa medida
que aseguren una elección adecuada
para cada niño/a, teniendo en cuenta
sus preferencias, sus gustos y sus necesidades.
Cabe recordar que la cantidad de juguetes
no es directamente proporcional a la calidad
del juego o la cantidad de tiempo que se
dedica a jugar y por su puesto, en todas
las épocas del año; su juego
no se reduce a un determinado momento del
calendario.
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Es preciso tener en cuenta que,
aún cuando los juegos y juguetes que ponemos
a disposición de los niños respondan
al concepto de juguete seguro, en sus manos pueden
tener un uso imprevisible, porque jugar es experimentar
y explorar. Esta aventura, a menudo puede conllevar
cierta dosis de riesgo, un riesgo que debemos
considerar y aceptar, porque es fundamental para
que el niño y el adolescente aprendan a
superar las dificultades y a identificar las situaciones
en las que es preciso estar alerta.
Por supuesto para jugar los niños
necesitan de padres, madres, educadores o abuelos/as,
adultos cercanos que los acompañen en sus
juegos, que se entusiasmen con ellos, que expliquen
como jugar, que les transmitan los hábitos
de uso y cuidado de los juguetes o que simplemente
observen con entusiasmo la actividad lúdica
de niños y adolescentes.
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